LOS CORREDORES MÁS RESISTENTES DEL MUNDO

07/03/18


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En el norte de México, principalmente en el estado de Chihuahua en la zona de la sierra habitan los Tarahumaras  o  Rarámuris, también conocidos como “los hombres de los pies alados” cómo se denominan ellos mismos. Las personas que visitan por primera vez este poblado quedan sorprendidas por las gigantescas montañas, riscos y peligrosos desfiladeros. Aún más fascinantes son los habitantes ya mencionados pues viven en dicha locación desde hace cientos de años.
 
De estatura mediana, muy fuertes, son pura musculatura, de piel oscura, de cabello negro, brillante y lacio, parecen haber sido forjados en bronce. Tienen un porte es dignidad y misterio; sus rostros, sobre todo los de las mujeres, son perfectamente ovalados, armónicos y parecen esculpidos en una avellana. Los tarahumaras son huidizos, poco comunicativos, sobre todo con los “chabochis” es decir, los blancos y los mestizos.

Los tarahumaras o rarámuris son un pueblo simplemente increíble: han conservado sus viejas tradiciones y estilo de vida en el estado de Chihuahua. De este estilo de vida ha sobresalido una cualidad en particular, la cual es su forma de transportarse, ya que corren hacia su destino. Pueden llegar a correr más de 11 horas seguidas y recorrer hasta 270 kilómetros sin detenerse. Esto por supuesto no ha pasado desapercibido por otros organizadores y participantes de maratones internacionales ya que quedan sorprendidas personas de todo el mundo al darse cuenta de su desempeño. Y es que su físico se ha adaptado a recorrer largas distancias desde la niñez entre barrancas y cascadas ya mencionadas. 

Las hazañas que realizan parecen dignas de capacidades sobrehumanas, que adjudicamos exclusivas de atletas de alto rendimiento, sin embargo, para los rarámuris es parte de su vida diaria, de su cultura, sin que haya propiamente un entrenamiento programado o una vida sólo dedicada a correr como profesión. Cabe destacar que, todo lo ya anterior mencionado. Es todavía más sorprendente si agregamos que recorren las interminables distancias sin zapatillas deportivas, entrenamiento diario, bebidas energizantes o algún equipo especializado, con una dieta principalmente a base de maíz estos admirables habitantes son orgullosamente mexicanos y es un ejemplo de lo que cualquier mexicano es capaz de lograr.

G. Moya.

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