Áreas verdes y recuperación del espacio público Tapatío

28/03/17


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Las áreas verdes aportan múltiples beneficios para las zonas urbanas, generando servicios ambientales vitales para la ciudad y la calidad del aire.

Con un adecuado manejo de especies, se puede combatir la contaminación visual y auditiva, y gracias a sus raíces, es posible mejorar la captación de agua de lluvia en el subsuelo evitando inundaciones y recargando mantos freáticos.

Las áreas verdes en el espacio público, influyen en nuestro estado de ánimo y nuestras emociones, generando sensación de paz y bienestar. Alientan la convivencia y fortalecen los vínculos; constituyéndose en articulador de la vida social.

Son lugares de encuentro e integración social, permiten y facilitan  la interacción cultural y generacional; y al convertirse en hitos urbanos, generan valor simbólico para los barrios y colonias, otorgándoles  sentido de identidad y pertenencia.

Es por todas estas consideraciones, que la Organización Mundial de la Salud (OMS), recomienda un mínimo de 9.2 a 11.14 m2 (100 a 120 ft2) de áreas verdes por habitante, y que estas áreas se encuentren a una distancia caminable no mayor de 15 minutos. (PNUMA, 2010).

Sin embargo, según datos del ayuntamiento Tapatío, a través de la entonces  Comisión de Planeación (COPLAUR), la ciudad de Guadalajara contaba en el año 2013 con 555 hectáreas de áreas verdes, lo que significa una superficie aproximada de 2.3 m2 por habitante. (COPLAUR, 2013).

Esto representa un déficit de áreas verdes en la capital de Jalisco de al menos 4 a 1. Decenas de fraccionamientos de todos municipios metropolitanos se encuentran en circunstancias similares, o peores.

Lo anterior sirve de contexto para analizar un tema que en días recientes se expuso continuamente en los medios de comunicación; la recuperación física de un predio que, en manos de un particular, estaba listo para ser desarrollado… con la salvedad de que aparentemente el predio en cuestión es de propiedad municipal; Colomos III.

Este predio, parte de la zona de los Colomos, al igual que el resto de áreas verdes urbanas del Área Metropolitana de Guadalajara, representa para la ciudad un valor que no puede ser tasado en términos económicos, sino de sostenibilidad

El Parque Liberación (Parque el Deán), es sujeto de obras de ampliación del vaso regulador sin que haya un proyecto definido y mucho menos sustentado en estudios técnicos para su justificación. Sin embargo ya se talaron decenas de árboles al amparo de la fuerza pública.
El Parque Metropolitano ha sido varias veces mutilado. Ya sea para favorecer una Universidad privada, para otorgar concesiones comerciales o para generar una vialidad que da acceso a un desarrollo inmobiliario, beneficiando a sus promotores.

El Parque Huentitán es el objetivo de un proyecto inmobiliario que le restaría de golpe 13 hectáreas de superficie. Sin justificación real y con un objetivo mercantil basado en negocios privados con bienes públicos. Privatizando ganancias y socializando costos.

El Parque San Rafael, el Parque Morelos, Solidaridad y muchos otros, son ejemplo de esta forma equivocada de gestión pública. Ante el evidente abandono del espacio público y la escasez de áreas verdes, hoy más que nunca se necesita de un programa serio y ambicioso para la recuperación del espacio público en la ciudad de Guadalajara.

Insisto, no podemos quedarnos en la ingenuidad de la celebración por la recuperación de un parque que además no tenía por qué haber sido nunca presa del abandono.
Es como el que festeja haber recuperado centavos mientras que, borracho por la celebración le meten la mano a la bolsa y le roban los pesos.
Arq. Salvador Dueñas R.  Marzo 2017.

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