100 AÑOS EN DEUDA Y CONTANDO...

16/03/17


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Concebida como la primera Constitución de corte social del planeta, la Carta Magna mexicana de 1917 albergó desde su nacimiento las causas revolucionarias que dieron pie al surgimiento de un nuevo régimen político al establecernos como una República representativa, democrática y federal.  Así pues, se consagran en ella para los aquí nacidos las Garantías Individuales (hoy derechos humanos por la reforma del 2011) y se reconocen derechos y libertades sociales teles como: el derecho a la libre expresión, asociación y tránsito, Derecho a la educación, siendo ésta otorgada por el Estado de manera laica y gratuita, a la libre profesión de cultos, a una jornada máxima de 8 horas de trabajo, entre otros más.

Hoy la realidad mexicana nos demuestra que desde su nacimiento, a casi un siglo de distancia, el espíritu del constituyente sigue sin verse realizado en un país justo y con oportunidades y acceso al bienestar integral del mexicano. Hoy vivimos una profunda crisis económica y social derivada de años de omisiones por parte de los gobiernos, de ejercer las obligaciones que les mandata la Carta Magna.

Los estudios de la OCDE no mienten, según éstos cada año en México se  ensanchan la desigualdad y la pobreza extrema, en contraparte aumentan la impunidad y la corrupción, cada vez más mexicanos trabajan más para vivir igual,  y contraviniendo los preceptos de jornada de 8 horas y un salario que satisfaga las necesidades sustantivas de la familia, como lo marca la Constitución, los servicios de salud no son universales ni de calidad y cada vez empeoran y el rezago educativo sigue sin abatirse gracias a los recortes recurrentes por las pérdidas en los precios internacionales del petróleo.

Siguiendo con datos duros, nuestro país es el segundo más violento en América; en lo que va del sexenio de Peña Nieto han sido asesinadas alrededor de 70 mil personas debido principalmente a la lucha contra el narco y es el lugar más peligroso del mundo para el ejercicio del periodismo, con 115 periodistas asesinados en la última década.

Todo lo antes expresado se refleja en lo expuesto por organismos como la Comisión Interamericana de los Derechos Humanos y Amnistía Internacional, que coinciden en señalar que en nuestro país se vive una grave crisis de respeto a los derechos humanos de los mexicanos; los casos no disminuyen y no existe  castigo a las autoridades que los violentan, por lo que nuevamente nos encontramos con la cifras que señala la OCDE: Somos el país más inseguro, corrupto e impune de sus miembros.

¿Nos hace falta una nueva Constitución que mejore nuestras condiciones? No lo creo, aun con sus más de 200 reformas sigue vigente su espíritu, lo que nos hace falta son instituciones limpias, comprometidas y eficientes para resolver la problemática social, en pocas palabras, estadistas que sepan cumplir y hacer cumplirla… por lo que llegamos al centenario sin el cabal cumplimiento de una Carta Magna cuyo espíritu visionario no correspondió con lo corto de sus encargados en aplicarla. Lástima de Constitución.

Politológo Alfonos García Sevilla

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