ABUSO SEXUAL INFANTIL EN MéXICO

25/03/19


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Por: Víctor Pérez

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) sitúa a México como el primer lugar en abusos sexuales a la infancia, con más de 4 millones y medio de niñas y niños son víctimas de abuso sexual en México, encontramos al país en una crisis en cuestión de agresión sexual a menores.

Tomando en cuenta que según estadísticas del Colectivo contra el Maltrato y Abuso Sexual Infantil en el que solo 1 de cada 100 casos es denunciado, encontramos que las cifras son aún más alarmantes, de acuerdo al “Diagnóstico sobre la situación del abuso sexual infantil en un contexto de violencia hacia la infancia en México” seis de cada diez casos de abuso sexual infantil ocurren en casa y los estados con mayores casos en México fueron Tlaxcala y Querétaro.

De igual forma México se encuentra en primer lugar en consumo de pornografía infantil, así como el segundo lugar en turismo sexual infantil de acuerdo a datos de la ONU, nos encontramos con un gran número de consumidores y abusadores de menores en el país, al encontrar nuestro país al frente en las estadísticas, podemos ver que estamos rodeados de personas que pueden atentar a menores.

Debemos recordar la inocencia del menor en casos de abuso sexual infantil, el no estigmatizar al menor que ha vivido un abuso sexual, en su mayoría de ocasiones, el menor se encierra en su silencio, lo cual más tarde generara patologías, el vivir solo este trauma va a afectar cada área de su vida.

El abuso sexual trastoca cada área, la sexualidad, la autopercepción, la relación con el cuerpo, la alimentación, la paternidad, las relaciones interpersonales, el poder confiar en los demás, entre otros síntomas y formas de vivirse.

Muchas veces nos encontramos con el cuestionamiento a la víctima, del ¿por qué no lo dijo a tiempo?, ¿por qué hasta ahora lo dice? Siendo que, si al momento de contarlo le es difícil, en el momento que lo vivía le era imposible, el momento en el que decide contarlo es el adecuado para la persona, cuando decide no vivir en la tortura del silencio y tomar una decisión de cambiar su vida.

Los niños víctimas de abuso van a vivirse con miedo a hablar lo que está pasando, van a sentir que ellos ocasionaron este ataque sexual, van a sentir que serán reprendidos, muchas veces el niño es amenazado al hablar, si el abuso se lleva en el contexto familiar tendrá miedo que su señalamiento sea menospreciado ante el abusador, hay un sinfín de causas por las que el niño no va a hablar cuando esté viviendo un abuso, sin embargo el cuerpo, su comportamiento y la forma en la que interactúe hablaran por él, es vital encontrar indicios o cambios conductuales en los niños para darnos por lo que está pasando.

El abuso sexual infantil es un delito de igual forma quien conoce el que se esté llevando una situación de este tipo y no lo denuncia se convierte en cómplice, ante la aparición de señales de un niño que esté viviendo un abuso lo mejor es llevarlo a un especialista que determine si está sufriendo un abuso.

Hablar de sexualidad con los niños no es hacerlos perder la inocencia, sino, hacerlos perder la ignorancia, un niño informado es un niño protegido.

Víctor Pérez

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