El amor como objeto de consumo

12/02/19


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El amor es algo difícil de explicar, es un afecto, que será vivido de forma distinta en la experiencia de cada ser humano, es algo que conlleva demasiadas cosas en la persona, a tal nivel de morir por lo que se ama, de dar la vida misma por ese sentimiento hacia algo externo, existe el amor, al objeto, a una situación, a la familia, pero hablemos un poco del amor de pareja.

Encontramos el amor explicado desde la ciencia, como una conjunción de reacciones químicas, donde La oxitocina y la vasopresina interactúan con el sistema de recompensa dopaminérgico y pueden estimular la liberación de dopamina por el hipotálamo, a lo que inundan el cerebro con dopamina, que causa una fuerte sensación de recompensa provocando el círculo vicioso de euforia, deseo, dependencia y abstinencia. 
 Esta explicación desde  lo químico del amar nos deja una forma intelectualizada de explicar este sentimiento, sin embargo quien haya vivido las virtudes de amar la o desolación del desamor, no podrá aceptar esta explicación tan fría y reducida, al lado de todo lo que conlleva el amar en el ser humano.

Donde hay amor hay dolor, esta premisa nos puede representar un destino pesimista, sin embargo siendo el amor el móvil de la búsqueda de plenitud, es algo que nunca podrá alcanzarse, entraríamos en buscar una idealización del amar, sin tomar en cuenta que el amor es de dos, y no siempre el otro va a pensar,  sentir,  tener los mismos planes o deseos. El amor conlleva la perdida, la incertidumbre del final; quien vive en un estado de embriaguez de amor, el pensar en el fin del amor sería una idea inconcebible el que termine este sentimiento, el perder esto que lo hace feliz. Por lo tanto esta incertidumbre causara problemas en el individuo, lo que llevara a celos, dudas, desconfianza y hasta el sentimiento de odio, después de todo hay una línea delgada entre el amar y el odiar,  pues en  el ser humano a veces predomina el sentimiento de “lo que no se puede tener se busca destruir”.

Las relaciones humanas se han visto deterioradas por una cultura enajenada en el consumo, donde el otro se ha convertido en objeto desechable, donde si el otro no me genera ganancias o un bien material, hay un sin número de personas que lo pueden suplir,  donde las personas se vuelven desechables, no hay lugar para el amor.

En la actualidad el concepto de desapego, alejarse, huir, terminar con  vínculos se vende como el máximo logro emocional, puesto que al no depender de alguien más o no tener vínculos nos  hace fuertes, esta idea  se dirige a una posición ingenua, infantil, consumista, egocéntrica e individualista, puesto que nos dirige a la búsqueda de satisfacción en todo momento y al no tenerlo, cambiarlo como si las personas fueran objetos.

El amar en la actualidad se vive con miedo, un miedo a ser uno mismo, a entregarse, a salir herido, entonces el amor se vive a la defensiva, esperando el final, cumpliendo con expectativas de los demás, tener dinero, tomarse fotografías viajando, en el café de moda, regalándose el objeto más caro, el amor se ha convertido en algo consumible y las personas en objetos de consumo.

El amor es algo demasiado complejo, ha sido abordado desde todas las áreas de estudio humanas,  poesía, la ciencia, la filosofía, la literatura, música y así podría seguir con la búsqueda del ser humano de explicar este afecto, que ha movido a la humanidad a lo largo de su historia.  

Es imposible abordar en una columna todo lo que conlleva el amar, lo importante de ello y la necesidad de construirlo, el como el amor nos mueve y nos puede provocar la mayor de las felicidades y de un momento a otro nos puede sumergir en el peor de los sufrimientos.

por: Víctor Pérez
Debates Psicológicos Lunes 5:00 pm

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