La muerte y el sicario

06/11/19


demo-image

Muy brava venía la muerte
a llevarse a un sanguinario,
pero vean lo que es la suerte,
¡se topó con un sicario!
Le dijo aquel muy broncudo:
“a mi me respetas, viejón”,
y el canijo sombrerudo
que le saca un pistolón.
¡A caray! – dijo la muerte –
se me puso muy al brinco,
y aunque el tipo me divierte
con este hoy me llevo cinco-
Y a la muerte sus pistola
le valió puro sorbete,

ni se le frunció la cola
y lo mató con todo y cuete.


Por: Fabricio farfán

REGRESAR