La muerte y el enfermo

06/11/19


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A la casa de un enfermo
fue a parar nuestra huesuda,
directito del averno
para salir de una duda.
Muchos dimes y diretes
se sabían del desdichado,
y que hasta le dio diabetes
por andar de descuidado.
Por sus salud el rezaba
todas las noches con afán,
pero bien que le empacaba
a la coquita con su pan.
Al ver esto la calaca
pensó en llevárselo de ya,
y sin hacer sus petacas
se lo llevó hasta el más allá.

Por: Fabricio farfán

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